Lorenzo Bovier

LORENZO BOVIER SVD
— Biografía —

El Padre Lorenzo Bovier, nació el 13 de enero de 1937 en el paraje Ramblón, cerca de Viale, departamento de Paraná, Entre Ríos, en una familia muy piadosa y cristina como el mayor de los 10 hermanos. Los padres Guillermo y Verónica fueron agricultores.

En el año 1947 ingresó en la Congregación del Verbo Divino. Hizo sus primeros votos en el año 1959 y la profesión perpetua en la Congregación del Verbo Divino en 1964. Y el 15 de Agosto del año 1965 fue consagrado sacerdote misionero.

Recibió el primer destino misionero para trabajar en la provincia de misiones y el 19 de Marzo del año 1966 inició su tarea misionera en la tierra colorada.

Desde ahí realizó un sin fin de actividades misioneras. Entre ellas:

1966: Inició la celebración del Vía crucis con los Jóvenes desde la parroquia de San Javier, en Cerro Monje. A partir de ahí, estuvo a cargo de animar la peregrinación al Cerro Monje durante 17 años seguidos, que hoy es una devoción de toda la provincia de Misiones.

Como animador vocacional recorrió centenares de escuelas de la Provincia predicando retiros y dando charlas durante todo este tiempo. Además, invitando a jóvenes a sumarse a la vida misionera. Varios de los que han aceptado la propuesta del P. Lorenzo, hoy evangelizan en el nombre del Señor en distintas partes del mundo.

Siempre tuvo la pasión por la buena prensa y en el año 1967 dio los primeros pasos en la redacción de una hojita misionera, llamada “Misiones en el Mundo”, que luego se convirtió en la Revista Misionera de los Verbitas y las Hermanas Siervas del Espíritu Santo a partir del año 1986, que se continúa editando hasta el día de hoy.

1968: animado por el P. Lorenzo Goyeneche inició los micros radiales, que fue distinguido con el premio Santa Clara de Asís en el año 1971. Durante años, centenares de emisoras de la provincia de misiones y las provincias vecinas, han sido alimentadas por las reflexiones del P. Lorenzo.

De 1974 a 1979, hasta que se hizo cargo de la librería San José, cumplió su misión como capellán de la Policía de la Provincia de Misiones, compartiendo la Palabra de Dios.

Desde que se hizo cargo de la Librería San José, el P. Lorenzo ha sido fervoroso misionero en el apostolado de la Buena prensa , siempre atento a las necesidades espirituales de las comunidades cristianas y llegando a sus hogares y corazones a través de los medios de comunicación social. Su celo por la Palabra de Dios se hizo realidad a través de numerosas publicaciones de catequesis, de historia y de devociones populares para el crecimiento espiritual de la iglesia argentina.

En el año 1980, inició el Calendario Misional (popularmente conocido como el “almanaque largo”) con los textos Bíblicos de todos los días, que hoy es parte de la fe de cada hogar, con un alcance nacional.

A partir del 1º de Octubre del 1986 inició sus reflexiones en el cierre de Canal 12, que estuvo compartiendo sus mensajes de esperanza hasta hace unos pocos años.

También estuvo comunicando su mensaje a través de los dos diarios tradicionales de nuestra Provincia, El Territorio y Primera Edición; este último seguía compartiendo sus mensajes semanalmente hasta la actualidad.

Lamentamos la inesperada partida del P. Lorenzo Bovier a la casa del Padre, el día 15 de Junio de 2005 a las 21.30 hs., por una insuficiencia cardiorrespiratoria a la edad de 68 años, después de un vida intensa al servicio misionero entre nosotros. Así como él mismo una vez dijo en uno de sus escritos “…no puedo dejar de anunciar…”, su vida ha sido un anuncio permanente del Evangelio con su testimonio de vida. Sigue anunciando y nos seguirá acompañando en esta tarea de ANUNCIAR LA BUENA NUEVA…

QUE DESCANSE EN LA PAZ DE CRISTO.

 

Lorenzo Bovier SVD
Sacerdote, Misionero, Comunicador y Amigo

Al querer hablar de lo que fue el P. Lorenzo, salen espontáneamente las cualidades más sobresalientes que caracterizaban su persona. Ha sido un Sacerdote ejemplar, celoso y entregado a su ministerio. Siempre estaba allí donde se requería de un sacerdote para un servicio, una bendición, una palabra de aliento o por qué no decirlo, el Sacramento de la Reconciliación y para eso, no importaba el lugar físico, importaba sí, la disposición para recibir la gracia de Señor. Ejercía su ministerio sacerdotal con una profunda fe y convicción de ser puente entre Dios y los hombres, y esa convicción hizo que no ahorrara tiempo ni esfuerzos para que las personas pudieran encontrarse con Cristo Jesús y con su Padre por medio de la vida sacramental. Estuvo allí donde se celebraba la alegría de la vida por medio de los acontecimientos especiales, pero estuvo cerca cuando la muerte o el dolor visitaba las familias, o cuando la preocupación angustiaba el alma de las personas.

Como Misionero del Verbo Divino, supo transmitir y contagiar el carisma misionero de la congregación de la Iglesia. Todo en él tenía un sabor misionero. Sus correrías por las diferentes parroquias del interior de la Provincia, durante sus primeros años de su llegada a la tierra colorada. Su afán misionero le dio una característica especial, el “misionero itinerante”, celoso pastor, cercano al pueblo.

Su vocación de Comunicador , pronto lo llevó a incursionar en los diferentes medios de comunicación que existían en el medio, además de ir creando otras formas de comunicar su ardor pastoral y misionero por medio de revistas misionales, almanaques, mensajes radiales, televisivos y en la prensa. Por muchos años ha sido el responsable de la Librería y Santería San José, espacio donde pudo desplegar toda su creatividad comunicativa por medio de la difusión de la “buena prensa”. Siempre atento a las necesidades del pueblo y de la comunidad cristiana, para poder servir y saciar el hambre de la Palabra de Dios, por cuya difusión tuvo una dedicación especial.

Pero por sobre todo ha sido el Amigo , y compañero de camino. Su rostro sonriente hizo que acortara la distancia para poder acercársele sin miedos ni prejuicios. Era en verdad un compañero de camino para los que han tenido la gracia de trabajar codo a codo con él durante largos años en la librería. Aquellos amigos y compañeros de correrías misionales, sienten su partida como la de un grande del Señor, con un carácter firme, de costumbres sencillas pero definidas, con su tradicional mate tibio que siempre estaba listo para compartirlo. Amigo incondicional pero exigente ante los compromisos asumidos, principalmente en las tareas pastorales donde el anuncio del Evangelio estaba en juego.

Todo esto hizo que el P. Lorenzo haya sido una persona profundamente humana, a la medida de Dios. Con su vida y con sus palabras nos hablaba de Él. Su amor a Dios polarizó toda su vida y actividad para comunicarlo a los demás. Por eso mismo, ha dejado un vacío muy grande. Con su partida se siente en verdad lo que dice la canción “cuando un amigo se va queda un espacio vacío que no lo puede llenar la llegada de otro amigo…” Sentimos profundamente ese vacío que ha dejado, pero sabemos que desde su lugar junto al Padre Dios nos acompaña siempre y nos anima en nuestro caminar en la Vida.

Alberto Klein SVD

 

—EN MEMORIA —
Lorenzo Bovier SVD

“Misiones en el Mundo” desea hacerse eco, en esta breve crónica, del fallecimiento de su iniciador y fundador: el P. Lorenzo Bovier, misionero del Verbo Divino, ocurrido el pasado 15 de junio de 2005, en la ciudad de Posadas (Provincia de Misiones).

El Padre Lorenzo Bovier fue quien, a principios de la década de los ochenta, comenzó un boletín de animación misionera para concientizar y promover el ideal misionero. A fines de 1985, ese boletín tomó forma de revista, con el nombre que aún conserva y que la caracteriza: “Misiones en el Mundo”. Con los años, esta revista fue creciendo y adaptándose a los nuevos desafíos, como lo atestiguan sus 66 números. Cambió de formato varias veces, amplió su contenido y enriqueció su propuesta. Pero la revista continuó siempre fiel al objetivo y a la intuición que le había dado origen: concientizar y promover el ideal misionero. Varios jóvenes que se han contagiado con su lectura y ejemplo, trabajan hoy como misioneros en otros países del mundo anunciando la Buena Noticia de Jesús.

Su fundador, P. Lorenzo Bovier, fue un misionero activo y creativo. Enamorado de los medios de comunicación social, supo dinamizar bien sus tareas con la prensa (siendo cronista de los periódicos de la Provincia, “El Territorio” y “Primera Edición”), así como innumerables programas de radio y televisión. Ha sabido usar con buen criterio y acertada proyección los medios modernos de comunicación social. El “Almanaque Misional” (el almanaque largo, como lo llaman muchos) es conocido en todo el país y sabe llevar propuestas, inquietudes y anécdotas misioneras a horizontes lejanos. Siendo director de la “Librería San José” de Posadas, supo acercar buenos libros a muchísimas personas. Ojalá contáramos con muchos misioneros como Lorenzo, que supieran proyectar desde los medios de comunicación, la Buena Nueva de Jesús en nuestro mundo actual.

Por eso, quisimos presentar aquí nuestro agradecido reconocimiento al amigo y buen misionero, P. Lorenzo Bovier, por el ejemplo que nos dejó y también por esta sencilla pero entusiasta revista “Misiones en el Mundo” que, con sus 16000 ejemplares, alegra tantos hogares, colegios y comunidades cristianas con noticias de la Misión. En el próximo mes de diciembre, la revista cumplirá sus primeros 20 años de vida. Le rogamos a Lorenzo que interceda ante el Padre, para que “Misiones en el Mundo” siga cumpliendo su misión.

¡Descansa en paz, amigo y misionero P. Lorenzo Bovier!

Lorenzo Goyeneche SVD
Artículo publicado en “Misiones en el Mundo” Nº 64

 

En memoria de un
Misionero Incansable

Cuando amaneció, no sabíamos por qué el pasado 15 de junio caía tanta agua. Llovía como si se hubieran abierto todos los grifos del cielo. Y cuando nos enteramos que ese día –sin hacer demasiada bandera, como siempre fue en su vida– había muerto el padre Lorenzo Bovier, nuestros ojos se nublaron y también llovieron.

La fría crónica de las necrológicas, dirán que el padre Lorenzo Esteban Félix Bovier nació un 13 de enero del año 1937 y que ingresó a la Congregación del Verbo Divino diez años después; en el año 1957 ingresó al noviciado y juró sus primeros votos en el año 1959; su profesión perpetua fue en el año 1964, hasta la fecha de su deceso –ocurrida en estos días– luego de haber sido ordenado sacerdote el 15 de agosto de 1965.

Sin embargo –quienes lo conocimos en persona– lo recordamos como el buen tipo que fue, más allá de su sacerdocio. Aparte de eso, un tipo instruido y muy divertido, que siempre andaba con un chiste a flor de labios. Es que el padre Lorenzo la tenía clara, y sabía que a través del humor también su puede llegar al Reino del Padre.

Además de todos estos rasgos, siempre tuvo vocación para ayudar a la gente y estaba a disposición de sus feligreses y toda la comunidad en general.

En otros ámbitos del sacerdocio nacional, hubo curas mediáticos, pero –en nuestra provincia– él fue un pionero; llevó la Palabra de Dios a la radio y la televisión, cuando aún –en el resto del país– nadie sabía quién era el padre Lombardero y aún no estaban los espacios de otros cultos, en los medios de comunicación.

En esta página, quisimos hacerle este pequeño homenaje, porque un tipazo como él se lo merece. Y sabemos que el padre Lorenzo no se fue, que anda rondando por nuestra redacción y por los rincones de la “Librería San José”.

Por eso –cuando las nubes dejaron caer tanta agua, ese 15 de junio-, entendimos por qué: hasta el cielo lloró la partida de este mundo, del padre Lorenzo.

Antonio Latreccino (Latre)
Director y dibujante de “Mbariguí” (revista humorística de la Provincia)
y profesor del Colegio Roque González

Un comentario

  1. Noemi - diciembre 1, 2015

    EL padre LORENZO siempre estara presente en nosotros.

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